
Financiador: Global Alliance of NGOs for Road Safety
Año: 2024
Lugar: Colombia
Con el apoyo de la Global Alliance of NGOs for Road Safety, iniciamos el proyecto “Promoción de zonas escolares seguras: implementación de las medidas establecidas por la resolución del Ministerio del Transporte en materia de límites de velocidad en las carreteras colombianas y la Ley de Julián Esteban”. Este proyecto tiene como objetivo apoyar a Zipaquirá, un municipio cercano a Bogotá, en la implementación de las medidas establecidas por dicha resolución y la Ley de Julián Esteban alrededor de las zonas escolares.
En Zipaquirá, trabajamos en el diseño y puesta en marcha de una zona escolar piloto, enfocado en señalización de reductores de velocidad y en pasos peatonales seguros. Esta intervención busca garantizar la seguridad vial en el entorno escolar de niñas, niños y adolescentes, y servirá como modelo para futuras iniciativas en el municipio y en el país. Además, es ideal que las intervenciones vayan acompañadas de campañas de concientización con la comunidad para fomentar el respeto por los límites de velocidad y promover una movilidad más segura en el área; permitiendo replicar nuevas intervenciones y fortalecer la seguridad en las zonas escolares de la región.
La muerte de menores en Colombia a causa de siniestros viales es una problemática en crecimiento que demanda atención prioritaria para garantizar la seguridad de los Niños, Niñas y Adolescentes (NNA) y ofrecerles espacios de tránsito seguros. El Observatorio Nacional de Seguridad Vial define los siniestros viales como aquellos incidentes en los que, al menos, un vehículo en movimiento se ve involucrado en una colisión con otro vehículo, peatón, obstáculo fijo, u otro actor vial. A diferencia de los «accidentes», que se consideran eventos inesperados e inevitables, los siniestros son hechos prevenibles, en los que la intervención humana puede reducir sus efectos.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en su boletín sobre muertes violentas en menores, reporta que en 2023 se registraron 1.898 muertes de menores de edad, de las cuales 535 fueron consecuencia de eventos de transporte. Esto subraya la urgencia de implementar medidas que garanticen la seguridad vial para este grupo vulnerable.
Una de las estrategias clave en este sentido es la promoción de zonas escolares seguras. Estas áreas están diseñadas para proteger a los menores mediante la implementación de medidas como la reducción de límites de velocidad, señalización adecuada y pasos peatonales visibles. El objetivo es garantizar que las vías sean espacios seguros para todos los actores viales, con especial énfasis en la protección de los niños. Entre las iniciativas más relevantes destaca la Ley Julián Esteban, enfocada en la seguridad vial. Esta ley impone sanciones a conductores que cometan infracciones graves y promueve la educación vial, en especial el respeto hacia ciclistas y peatones. La ley lleva el nombre de un niño que falleció atropellado en la vía Zipaquirá–Cajicá, y su objetivo no solo es regular el comportamiento de los conductores, sino también generar conciencia sobre la importancia de proteger a los menores en las vías.



















