
Financiador:Corporación Andina de Fomento CAF
Año: 2015 – 2016
Ubicación: Valledupar

El “Plan Integral de Movilidad No Motorizada y Espacio Público para Valledupar” fue un proyecto financiado por CAF – Banco de Desarrollo de América Latina, la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y la Facilidad de Inversiones para América Latina (LAIF). Este proyecto se enfocó en fomentar el uso cotidiano de modos de transporte no motorizados y en la gestión, apropiación y recuperación del espacio público en Valledupar. Su objetivo principal fue mejorar la calidad de vida de los ciudadanos mediante un enfoque integral que abordara las necesidades de movilidad y espacio público de manera sostenible y humana. El plan surgió de la necesidad de orientar el desarrollo urbano de Valledupar hacia la sostenibilidad y la humanización de la ciudad. Buscó fomentar una cultura de uso cotidiano de modos no motorizados y reconfigurar los espacios públicos para priorizar la escala humana y mejorar la experiencia urbana. Durante el diagnóstico del proyecto, se revelaron problemáticas estructurales que dificultaban la gestión y funcionamiento de la movilidad no motorizada y el espacio público, así como oportunidades que, si se aprovechaban adecuadamente, podrían impulsar el desarrollo urbano sostenible.

La estructuración de la propuesta se basó en un análisis detallado de las problemáticas y oportunidades identificadas. A partir de este análisis, se desarrollaron tres tipos de estrategias: articular los planes y proyectos existentes con la nueva propuesta, limitar los impactos negativos en el entorno urbano, y desarrollar fortalezas. La propuesta se organizó en tres ejes temáticos de intervención: un eje de infraestructura, un eje social, y un eje institucional y normativo. Cada eje incluía una serie de estrategias y acciones específicas diseñadas para abordar las necesidades de movilidad y espacio público de manera integral.

En cuanto al espacio público, el proyecto identificó la necesidad de desarrollar cruces seguros para mejorar la caminabilidad y garantizar la seguridad de los peatones. Las intersecciones se consideraron puntos críticos donde los modos motorizados y no motorizados interactúan, por lo que se requirió infraestructura que permitiera recorridos seguros y confortables. Se seleccionaron 128 intersecciones para intervención, basándose en la cantidad de cruces seguros existentes, la red de semaforización y la ocurrencia de accidentes en estos puntos. Esta intervención buscó mejorar la conectividad de las rutas peatonales y ciclistas y facilitar la accesibilidad universal.




Para fomentar el uso de la bicicleta en Valledupar, el proyecto priorizó la generación de una infraestructura segura y continua. Esto incluyó la creación de una red de ciclovías amplia y accesible, ajustada a los límites urbanos de velocidad, la cantidad de vehículos y ciclistas, y el tipo de intersecciones. Las ciclovías se clasificaron en tres tipos según el nivel de segregación del tráfico motorizado, y su selección se basó en criterios específicos para garantizar la seguridad y comodidad de los ciclistas. Esta infraestructura contribuyó a cambiar la percepción cultural de la movilidad no motorizada y promovió un uso más amplio de la bicicleta en la ciudad.




