En la última década 2.872 víctimas fatales en vías fueron menores de edad que se transportaban en ese medio de transporte. De estos, el 56,3 por ciento eran conductores.
Es lamentable que 541 menores de edad hayan muerto el año pasado en un siniestro vial en Colombia. De estos, según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, el 58 por ciento eran usuarios de moto. Trágico, además, que algunos no eran pasajeros, eran niñas, niños y adolescentes conductores.

Un estudio de la Fundación Ciudad Humana, que analizó las cifras de muertes de menores de edad involucrados en siniestros con motocicleta en un periodo de 15 años (entre 2009 y 2023), contabilizó 3.407 víctimas fatales. De estas, más de la mitad iban al volante (56,3 por ciento).
Si bien en los últimos 10 años la tendencia de fatalidades de menores de edad en eventos de tránsito iba en disminución (pasando de 533 muertes en 2013 a 492 en 2022), el 2023 marcó un repunte, superado solo por los años 2016 (559 fallecidos) y 2017 (544 muertos).
Hasta abril de este año, indicó el Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV), iban 168 menores fallecidos entre los 0 y los 17 años en siniestros viales en el país.
n 2023 fueron 309 los menores de edad que fallecieron mientras se transportaban en una moto, los cuales se concentraban en 204 municipios. De estos, 175 niñas, niños y adolescentes iban al volante de una motocicleta cuando perdieron la vida. Incluso, para ese año, en 105 de esos municipios solo se presentaron muertes de menores de edad que iban conduciendo la moto. Es decir, en estos entes territoriales no murió un menor como acompañante.
Si se considera únicamente a los menores que por su edad aún no tienen permitida una licencia de conducción (de 0 a 15 años), en los últimos 10 años han muerto 366 al volante, lo que corresponde al 27,6 por ciento del total de niñas, niños y adolescentes que fallecieron en condición de conductores de motocicleta durante esta misma década.
No obstante, según datos del ONSV, desde los 9 años se registran víctimas fatales que iban conduciendo una moto. La Fundación Ciudad Humana además hizo un estudio focal en 12 municipios críticos en cuanto a fatalidades de menores asociados a la motocicleta.
En Cali, por ejemplo, una de las conclusiones a las que se llegó es que los padres consideran que los 10 años es una edad ideal para aprender a conducir motocicleta, ya que “cuanto más rápido aprendan, más experiencia tendrán”.

Así, la idea de que adquirirán mayor experiencia es una de las razones por las que desde temprana edad algunos padres promueven el aprendizaje de la conducción de este tipo de vehículos.
Sin embargo, en la capital del Valle del Cauca murieron 4 menores de edad cuando conducían motocicleta en 2022; en 2023 perdieron la vida 5 y hasta abril de este año iban dos casos registrados. Siendo esta ciudad una de las que más víctimas fatales han registrado en los últimos 10 años en esa población (69 en total).

El fenómeno se ha naturalizado también en ciudades de la Costa. Por ejemplo, en Montería, la mayoría de los adultos mayores de 40 años que participaron en el estudio dijeron que empezaron a aprender a conducir este vehículo entre los 11 y los 14 años de edad porque un familiar o vecino les facilitó la motocicleta o les enseñó.
Montería es una de las ciudades con más registros de casos. En la última década, sumó 24 menores de edad que murieron al volante de una moto, de estos 7 tenían menos de 16 años.
En el caso de Cartagena, los participantes del estudio afirmaron que aprendieron a conducir motocicleta desde los 10 años, con la ayuda de un vecino o familiar que les prestó el vehículo para practicar. “Algunos mencionan haber aprendido por sí solos en un solo día”, cita el estudio.
En el documento también se detalla que una de las problemáticas que se evidencia en Cartagena es que algunos padres optan por adquirir una moto para que sus hijos trabajen si estos no quieren estudiar.
En la última década, según cifras del ONSV citadas en el estudio de Ciudad Humana, 1.325 menores de edad que conducían una motocicleta fallecieron en un siniestro vial. Los adolescentes entre los 16 y los 17 años representan la mayoría de las víctimas (959 casos).
Si bien en Colombia a partir de los 16 años se puede tener licencia de conducción, las cifras más preocupantes de fatalidades de menores de edad en siniestros comprende los 16 y 17 años. Por ello, la Fundación Ciudad Humana llama la atención sobre los procesos de aprendizaje y procedimiento de obtención de la licencia para conducir motocicleta.
Cali, Medellín, Bello y Bogotá concentran las cifras más altas de mayores de 16 años que conducían una moto y murieron en un evento de tránsito. En los últimos 10 años sumaron 59, 44, 20 y 21 casos, respectivamente. Y en 2023 mantuvieron esta posición.
En cuanto a los menores de edad que mueren en siniestros siendo pasajeros de motocicleta, el Código Nacional de Tránsito no consagra nada en relación con la edad mínima para el acompañante del conductor.
Sin embargo, Ricardo Montezuma, director de la Fundación Ciudad Humana, sostuvo que la mayoría de motociclistas afirman ser conscientes de que al transportar menores de 10 años en moto están realizando una actividad prohibida por la ley. Pero, pese a creer que es ilegal, es una práctica muy común en varios municipios.
“Lo que no está reglamentado no puede ser sancionado y, por ende, se puede realizar”, dijo el experto en movilidad, quien hizo un llamado a las autoridades para que trabajen en una norma que replantee los criterios para otorgar licencia de conducción a menores de edad, así como para controlar que esta práctica en niñas y niños no sea una realidad.
JENNYFER SOLANO
Especial para EL TIEMPO
*Este artículo se realizó en colaboración con la coalición civil por la seguridad vial. Todas las muertes en las vías son prevenibles. Es inaceptable que en Colombia mueran más de 8.000 personas al año.
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