
Financiador: Fedesarrollo
Año: 2013
Lugar: Colombia
Las ciudades enfrentan retos importantes para hacer frente al cambio climático. Los esquemas de gobernanza y gestión pública existentes no fueron diseñados para hacer frente a temas complejos y transversales como es el cambio climático, las ciudades requieren mayores capacidades técnicas para hacer una gestión adecuada del fenómeno, y necesitan recursos para hacer las inversiones necesarias que las haga más resilientes. Estos problemas son aún mayores en los países en desarrollo por las altas tasas de urbanización, alta vulnerabilidad de la población, y baja capacidad del estado.
Como parte de su misión en Colombia de brindar apoyo a los gobiernos de las ciudades colombianas frente a los retos de adaptación y mitigación que presenta el cambio climático, la oficina de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) pidió el acompañamiento científico y metodológico de la Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo (Fedesarrollo), del Instituto Francés de Investigación y Debate sobre la Gobernanza (IRG) y de la Fundación Ciudad Humana (FCH) para realizar un estudio sobre «Mitigación y adaptación de las ciudades colombianas al cambio climático».
Este estudio se compone de dos partes complementarias. Por un lado, un diagnóstico institucional del estado actual de la gestión del cambio climático en once ciudades colombianas. La capacidad de las instituciones públicas para la mitigación y adaptación al cambio climático fue analizada mediante la medición de tres tipos de capacidades: de gestión, técnicas y financieras. Por otro lado, se complementa el diagnóstico institucional con una serie de experiencias concretas de mitigación y adaptación de las ciudades desde una perspectiva de gobernanza en las que participan otros actores además de la alcaldía.
Las 11 ciudades seleccionadas para el estudio fueron Montería, Pereira, Cúcuta, Pasto, Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Cali, Buenaventura, Medellín y Bogotá. El criterio de selección se basó principalmente en contar con una muestra lo suficientemente diversa a nivel geográfico ( cubriendo región Andina, Pacífica, Caribe) y a nivel socio-económico tomando ciudades con distintos tamaños poblacionales y territoriales (ciudades pequeñas, intermedias y grandes). Adicionalmente, se consideraron ciertos análisis a priori de cuáles habían sido los avances hasta la fecha de cada ciudad en materia de cambio climático.
Con estos insumos, se realizó un análisis transversal tanto del diagnóstico institucional de cada ciudad como de sus experiencias, para de esta manera establecer un marco de comparación de la gestión de cambio climático a nivel nacional e identificar de forma muy general los estados de avance para cada una de las ciudades así como sus principales oportunidades y retos a enfrentar en el futuro.
El cambio climático se volvió una prioridad de política en las ciudades colombianas a partir de la Ola Invernal de 2010-2011. Este desastre natural propició una serie de medidas a nivel nacional y local que han sido apalancadas por organismos internacionales, pero que son en la mayoría de los casos todavía incipientes. La mayoría de las ciudades no está preparada para enfrentar una segunda Ola Invernal.
En cuanto a capacidades de gestión y administrativas, las ciudades colombianas han dado el primer paso para generar capacidad estratégica para el cambio climático: casi en todas existe un grupo de cambio climático, en general adscrito a la Secretaria de Medio Ambiente. Pero hace falta un liderazgo más fuerte por parte de actores clave dentro de las alcaldías y que no sea solo la autoridad ambiental quien esté a cargo del tema.
Una debilidad de las ciudades es que existen altos niveles de discontinuidad y rotación de personal y por tanto hay pérdida de memoria institucional y capacidades técnicas, lo que dificulta la implementación de acciones para la gestión del cambio climático.
Por otra parte, en general en las ciudades colombianas hay debilidad en procesos de inclusión y participación de las comunidades y sociedad civil para la determinación de una agenda común y políticas para hacer frente al cambio climático. Existen muchas acciones y experiencias de gestión de cambio climático desde lo local, como lo evidencias las fichas de experiencia realizadas para este estudio, pero desde las alcaldías estos procesos son incipientes, aún para gestión del riesgo.
La articulación vertical sólida y eficaz entre los gobiernos locales, las entidades regionales y nacionales es vital para una gestión efectiva del Cambio Climático en las ciudades y sus territorios, sin embargo, esta articulación es débil entre las ciudades y el gobierno nacional, y entre las ciudades y las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR). Los planes y estrategias de cambio climático del gobierno nacional no hacen énfasis en el rol de las ciudades en la mitigación y adaptación del cambio climático.
Las ciudades que mejor logran articularse a nivel regional son aquellas que cuentan con un Área Metropolitana que es autoridad ambiental y de transporte en la ciudad y municipios vecinos. Esta estructura permite tomar decisiones coordinadas sobre el territorio y hacer una mejor gestión de riesgo al poder actuar sobre cuencas y ecosistemas.
Los Nodos Regionales de Cambio Climático no han logrado convertirse en el mecanismo de coordinación y definición de políticas sobre cambio climático a nivel local. Esto se debe en parte a la difícil relación que existe entre las ciudades y las CAR, y al hecho que no tienen recursos para asegurar su operación continua.









