
Financiador: Groupe Huit, AFD (Agencia Francesa de Desarrollo).
Año: 2025
Lugar: Santo Domingo, República Dominicana
Con el apoyo de Groupe Huit y la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), se desarrolla el proyecto de recuperación de las márgenes del río Ozama en Santo Domingo. En los últimos quince años, se han llevado a cabo diversos estudios y planes enfocados en mejorar la movilidad urbana en Santo Domingo, acompañados de significativos avances en infraestructura, como la implementación del metro y el teleférico. La intervención en el sector de Las Lilas forma parte de una estrategia más amplia de transformación del entorno urbano, con especial atención a la sostenibilidad y a la adaptación frente al cambio climático.
El proyecto de recuperación de las márgenes del río se apoya en dos documentos clave: el Plan Vial del Gran Santo Domingo (2024) y el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) (2019). Ambos ofrecen una base técnica y estratégica para orientar las intervenciones en movilidad, transporte y espacio público.
La propuesta busca transformar el borde del río en un espacio funcional y accesible, combinando mejoras viales con criterios ambientales y sociales. Se plantea una visión de “reconquista de los ríos”, que promueve la creación de vías verdes y la integración del río como parte activa de la ciudad. Estas orientaciones se estructuran en cinco ejes fundamentales:
- Reintegrar el río a la ciudad, visibilizando su papel como elemento articulador del entorno urbano.
- Despriorizar el uso vehicular en el diseño, promoviendo espacios que favorezcan la movilidad peatonal y comunitaria.
- Diseñar con enfoque inclusivo, adaptando la accesibilidad a las realidades sociales y de género de los barrios intervenidos.
- Impulsar la multimodalidad, fortaleciendo la conexión entre metro, teleférico y, en el futuro, el río como vía de transporte.
- Incorporar criterios de gestión de riesgos, asegurando que las obras contemplen medidas de prevención ante desastres naturales.
En este sentido, Fundación Ciudad Humana recomienda un enfoque integral que articule seis componentes: gestión hídrica, protección ambiental, fortalecimiento social, reducción de vulnerabilidades, mejora del transporte y creación de espacios públicos. El objetivo es lograr una transformación urbana sostenible, conectada y adaptada a las necesidades reales del territorio.













